¿CUÁNTOS RESIDUOS ELÉCTRICOS NO SE RECICLAN?
El reciente hallazgo realizado por la Guardia Civil en Alcalá de Guadaíra (Sevilla) de una nave industrial que almacenaba de forma absolutamente ilegal residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) junto a productos alimenticios, pone de manifiesto la punta del iceberg de una situación escandalosa: una enorme cantidad de RAEE se están desviando de su destino obligatorio, las plantas de reciclado, para reventarlos, extraer lo más valioso y finalmente depositarlos en vertederos.

Los responsables de esta inaceptable situación tienen nombres y apellidos, tanto por acción como por omisión. La población debe saber que los electrodomésticos llevan incorporado en su precio el coste de gestión para cuando se conviertan en residuo, por lo que los fabricantes están percibiendo indebidamente un dinero por todos los RAEE que en vez de reciclado se están llevando a vertedero.

Un estudio de la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios) ya denunció este atropello, demostrando que el 80% de los RAEE se estaban llevando a chatarrerías, desguaces y vertederos, sin que la tasa por reciclado fuera aplicada para el fin de recuperación; es una apropiación indebida por parte de los fabricantes, una práctica intolerable y una amenaza evidente para la salud, pues muchos de los componentes de estos aparatos contienen sustancias peligrosas.

Es cierto que la crisis económica ha significado un descenso en la venta de electrodomésticos y en la generación de RAEE, pero no se justifica con la caída en la recepción de estos residuos en los centros de reciclado: frente a caídas del 12% en la venta de electrodomésticos en el último año, las plantas de reciclado están sufriendo disminuciones del 60 y 80 %, lo que las aboca a un cierre próximo si no se corrige esta ilegal situación.

Frente a los aproximadamente 26 kilogramos de RAEE que generamos anualmente, no estamos cumpliendo los objetivos de la Directiva 2012/19, que son de recogida separada de 4 kilogramos por persona y año.

Además de esta apropiación indebida por parte de los fabricantes adheridos a los SIG (Sistemas Integrados de Gestión), la Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente, tiene una evidente responsabilidad por su inacción y pasividad a la hora de erradicar mediante sanciones ejemplares y disuasorias de estas prácticas ilegales. El plomo, mercurio, cadmio, cromo, plásticos bromados,.. están suponiendo una amenaza para la población al ser manipulados y vertidos por personas irresponsables.

Ecologistas en Acción reclama de la Administración la vigilancia y el control para desterrar estas conductas insostenibles, la aplicación de sanciones ejemplares, el cumplimiento de los objetivos de reciclado de RAEE y asegurar que el dinero que estamos pagando sea destinado a su fin legítimo: el correcto control y reciclado de los aparatos eléctricos y electrónicos.

FUENTE: www.ecologistasenaccion.org