El BMW Oracle es una bala

El BMW-Oracle ha sacado partido a la novedosa ala de su trimarán y ha volado sobre las aguas de Valencia para apabullar al catamarán del Alinghi en la primera regata de la 33 Copa del América con una victoria por más de quince minutos, que por primera vez ha sido en el agua en vez de en los tribunales.


Aunque la salida se hizo esperar -estaba prevista el lunes y sido a las 14:35 horas de hoy, cuatro días después-, la regata no ha defraudado por la espectacularidad de las imágenes, su inicio intenso y un desarrollo que ha sorprendido por la apabullante superioridad del USA-17 durante todo el recorrido.

Con vientos que han oscilado entre los cinco y los diez nudos, la lucha y la emoción han empezado en la misma pre-salida, cuando el Alinghi 5 fue penalizado por una maniobra peligrosa que perjudicó a su rival pero cruzó como una bala la salida y obligó al USA-17 a quedarse clavado y arrancar con 1:45 minutos de retraso.

En la salida, el caña del Alinghi 5 y propietario del equipo suizo, Ernesto Bertarelli, le ganó la partida al dueño del timón estadounidense, el australiano James Spithill, que veía como su rival aumentaba su distancias a más de 300 metros.

El Oracle, lanzado
Pero con ambos multicascos volando sobre uno sólo de sus patines y velocidades que superaban los veinte nudos, el BMW-Oracle necesitó apenas veinte minutos para alcanzar al defensor, adelantarle y sacarle una amplia ventaja.

El horizonte se oscurecía para el defensor, que además tenía pendiente una penalización -giro de 360 grados sobre sí mismo-, mientras los estadounidenses empezaban a sacar partido a su vela rígida y desmontaban la teoría de que los vientos suaves favorecían a los suizos y el USA-17 estaba concebido para vientos más fuertes.

A menos de la mitad del primer tramo del recorrido, el USA-17 navegaba sólo con el ala y el Alinghi 5 con vela mayor y génova pequeño, lo que le permitió recortar unos metros, aunque los estadounidenses recuperaron su ventaja al sacar junto a su vela rígida un foque (tipo de vela tradicional pequeña triangular).

Recortar diferencias
Spithill y su tripulación -diez hombres por los trece de Alinghi- parecían jugar con su rival, aumentaban su ventaja sin pudor y montaron la baliza de barlovento, casi hora y media después de la salida, con una ventaja de 3 minutos y 21 segundos y 1,6 kilómetros sobre la embarcación suiza.

La empopada tenía el interés de ver al Alinghi desplegar su vela 'gennaker' más grande jamás construida, de 1.100 metros cuadrados, e intentar recortar diferencias para minimizar el ridículo al que estaba siendo sometido y, aunque aumentó su velocidad y rondaba los 22 nudos, el USA-17 volaba cinco nudos por encima.

En este segundo tramo del recorrido, la ventaja de los estadounidenses era de más de tres kilómetros, que en la línea de meta se convirtió 15:28 minutos de ventaja sobre los suizos, que han esperado prácticamente hasta el final para completar su penalización.

La competición debe reanudarse el domingo, con salida de la segunda regata prevista a las 10:00 horas, y un recorrido en triángulo equilátero con trece millas por tramo.

Si gana, Alinghi forzará una tercera regata el martes -barlovento/sotavento de 20 millas por tramo- pero si vence BMW-Oracle, se proclamará nuevo campeón, pondrá fin a esta singular edición de la 33 Copa del América y recuperará la Jarra de las Cien Guineas para Estados Unidos quince años después

FUENTE: www.eleconomista.es