AL MENOS TARDARAN 40 AÑOS EN DESMANTELAR LOS CUATRO REACTORES DE FUKUSHIMA DAIICHI

La prioridad en la central nuclear de Fukushima-Daiichi es retirar el combustible gastado de las cuatro piscinas de almacenamiento en los edificios de los reactores, y posteriormente retirar los materiales fundidos por la fusión en las unidades 1-3, algo que está previsto en unos 10 años, con el fin de que los cuatro reactores estén desmantelados en los próximos 30 o 40 años, según World Nuclear Association.

El 11 de marzo de 2011 un terremoto de 9 grados de magnitud en la escalar Richter provocó un maremoto de 15 metros de altura y que golpeó a la central nuclear de la costa de Tohoky, provocando un accidente nuclear que finalmente fue clasificado con un nivel 7 en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares (INES, por sus siglas en inglés). Los reactores afectados eran de agua en ebullición, un diseño de 1960 diseñado y operado por Tokyo Electric Power CompanY (TEPCO), suministrada por General Electric, Toshiba e Hitachi. Las cuatro unidades entraron en operación entre 1971 y 1978.

Las unidades 1, 2 y 3 se quedaron sin sistema de refrigeración, lo que provocó su sobre-calentamiento y su fusión durante los tres primeros días. A continuación, el hidrógeno generado por estas altas temperaturas provocó explosiones en partes del edificio del reactor en las unidades 1 a 3. En cuanto a la unidad 4, que no estaba en operación en el momento del tsunami, también resultó afectada por una explosión de hidrógeno a causa del retorno del gas de la unidad 3. En total, los cuatro reactores se dieron por perdidos. Otros dos reactores en Fukushima no resultaron afectados por el accidente.

El accidente fue clasificado de nivel 7 en la Escala INES por el alto nivel de radiactividad liberado a la atmósfera durante los primeros días. El grueso de estas liberaciones se produjo durante las explosiones mientras que la fuga de agua contaminada al mar se prolongó durante dos meses.

En la actualidad, las liberaciones de radiactividad en el aire han vuelto a niveles "insignificantes" similares a antes de final de 2011, aunque aún permanece mucha radiactividad dispersa en el suelo y los alrededores de este área.

SIN VOLVER A CASA
Respecto a los efectos sobre la población, WNA señala que se liberaron cantidades "insignificantes" y destaca que la evacuación del área logró asegurar que ningún miembro del público recibiera una exposición suficiente para sufrir daños. Aproximadamente fueron evacuadas de sus viviendas unas 160.000 personas y, de momento, sólo se ha permitido volver a algunos en 2012 aunque con restricciones. Algunas áreas aún están fuera de límite.

Sobre la radiación liberada dice que en ningún momento se esperó que tuviera efectos mensurables algunos sobre la salud de la población, un dato que fue confirmado hace escasos días por la Organización Mundial de la Salud, que ha estimado que no hay un incremento observable de casos de cáncer en Japón. La OMS añadió que la población infantil es la más afectada y que la evacuación de un grupo cuatro meses después del accidente solo supondría un incremento del riesgo de cáncer de un 1,2 por ciento. De los 19.000 fallecidos a causa del terremoto y el tsunami, ninguno se debió al accidente nuclear.

En la actualidad, el Gobierno continúa monitorizando la salud de todos los residentes de Fukushima y se ha determinado que el estrés y los problemas sociales a causa de la reubicación de estas personas están detrás de los escasos casos de enfermedad.

En la actualidad se espera que se mantenga el núcleo de los reactores fundidos que junto con los edificios se mantienen enfriados con agua en circulación. Se ha construido una planta de tratamiento de agua para manejar el agua que llega contaminada por los materiales del núcleo de los reactores destruidos. Se ha inyectado nitrógeno en los tres reactores para asegurar una atmósfera inerte y prevenir posibles explosiones de hidrógeno. El combustible nuclear almacenado en las piscinas está siendo estabilizado y enfriado y se cree que no ha sido dañado significativamente.

FUENTE: www.ecoticias.com