DATA CENTERS DE Google: ESTA MAQUINA LO SABE TODO SOBRE USTED

Esta máquina es el cerebro del planeta. En lugar de neuronas, acumula miles de servidores. Google enseña por primera vez sus enigmáticos centros de datos, que guardan más información de la que podamos imaginar.




Esta máquina lo sabe todo sobre usted Los edificios que albergan estas máquinas, vistos desde el exterior, parecen anodinas plantas industriales. Sin embargo, encierran los datos íntimos de millones de personas del planeta

Son los centros de datos de Google, el corazón de la información que palpita en la Red. Tubos de colores trufan los sótanos de estas instalaciones para refrigerar sus servidores, calentados por el incesante tráfico que generan los vídeos, e-mails, mapas, fotos y datos que circulan entre los ordenadores mundiales y las múltiples plataformas que controla la compañía de Larry Page y Sergey Brin.

En los noventa, estos dos estudiantes de la Universidad de Stanford (en EE.UU.) desarrollaron un revolucionario motor de búsqueda para Internet. Para ello fabricaron con piezas de Lego un conjunto de discos duros que montaron a mano. Ahora, quince años después y con más de una treintena de servicios web en su cartera (YouTube, Gmail, Google+, Maps...) se ha convertido en la compañía que más tráfico de datos mueve. Cada vez que un usuario usa uno de sus servicios, ya está conectado a alguno de los trece centros de datos que la empresa tiene repartidos entre América (siete), Asia (tres) y Europa (tres).

Estos edificios inteligentes no descansan. Funcionan las 24 horas. La temperatura debe permanecer constante a 26,6 grados centígrados, para salvaguardar su buen funcionamiento. Para conseguirlo, utilizan agua en circulación que absorbe el calor que generan las máquinas. Google asegura que así consumen un 50 por ciento menos de energía que otras instalaciones similares. Actualmente existen miles de centros de datos en todo el mundo y la mayoría despilfarra energía, según denunció The New York Times. Los datos del informe ¿Cómo de limpia es tu 'nube'?, de Greenpeace, han puesto de manifiesto que las compañías que más contaminan son Amazon, Apple y Twitter. Las que menos: Facebook, Yahoo! y Google. Esta última llega a asegurar que usar Gmail, su servicio de correo electrónico, disminuye un 98 por ciento el impacto medioambiental, frente a otros competidores. Aunque también disminuye la privacidad.

«¿Tenéis un iPhone? ¿Una BlackBerry? ¿Usáis Gmail? -disparó hace un año Julian Assange-. Pues estáis jodidos». ¿Acierta en el diagnóstico el creador de WikiLeaks? El mismo Google reconoce que el número de peticiones de datos de sus usuarios por parte de organismos gubernamentales o tribunales alemanes, por ejemplo, se incrementó de enero a junio del pasado año un 39 por ciento con respecto al semestre anterior. Y que en España creció un 28 por ciento en el mismo periodo. En caso de requerimientos judiciales o en el curso de una investigación, la compañía está obligada por diferentes legislaciones locales a transferir nuestros datos.

También Facebook, Twitter y otras redes sociales tramitan a diario miles de solicitudes similares en todo el mundo. «Aquí tenemos la más amplia base de datos del mundo sobre la gente. Todo, accesible a los servicios de inteligencia», ha dicho Andrew McLaughlin, exasesor de Obama en tecnología y antiguo responsable del departamento de asuntos institucionales de Google.

El pasado julio, Google actualizó la política de privacidad de sus diferentes servicios, con lo que puede cruzar la información privada del usuario en su provecho. Según ellos, esta medida solo pretende mejorar las búsquedas, ofrecer publicidad segmentada y compartir de forma más rápida y sencilla entre usuarios. Sin embargo, lo cierto es que también le permite a Google acceder a datos de las llamadas y mensajes cortos enviados desde teléfonos con Android, además de información sobre el modelo del terminal, la versión del sistema operativo, el operador de telecomunicaciones y redes móviles y Wi-Fi utilizadas. También pueden compartir los datos personales del usuario con empresas, organizaciones o personas físicas ajenas a Google si consideran que existe una necesidad razonable de acceder a los mismos o cuando el usuario dé su consentimiento para hacerlo (marcar una casilla en el proceso de registro). Nada es gratis en la 'nube'.

FUENTE: www.finanzas.com