EUROPA RECICLA EL 44,8 % DEL COBRE
16/05/2012
 
La media mundial de reciclaje se sitúa en el 33,8%. Anualmente se evita la emisión de más de 900.000 toneladas de CO2 a la atmósfera gracias al uso de cobre reciclado. El cobre es 100% reciclable, pudiendo ser refundido y reutilizado un número infinito de veces sin que pierda ni una sola de sus propiedades.

Según el informe publicado esta semana por el International Copper Study Group (ICSG), organización de referencia para el análisis estadístico de la producción minera, el reciclaje y el refino de cobre, el 44,8% del cobre usado en Europa procede del reciclaje(1). Además de establecer un nuevo récord en cuanto al reciclaje de este metal, se pone de manifiesto que a través del reciclaje se cubren cada vez más las crecientes demandas de cobre en Europa, que se ha incrementado en un 250% desde la década de los 60, al mismo tiempo que se contribuye a disminuir el impacto ambiental de su producción y se conservan los recursos para las generaciones futuras. De hecho, gracias al consumo de cobre reciclado, se evita la emisión de 900.000 toneladas de CO2 anuales a la atmósfera.

Un ordenador contiene 1,5 kg de cobre, una casa (2) unos 100 kg y una turbina eólica 5 toneladas. Teniendo en cuenta que el cobre puede ser totalmente reciclado y reutilizado una y otra vez sin que el metal pierda ninguna de sus propiedades, reúne todos los incentivos para asegurar que nuestros productos y desechos de cobre se procesen correctamente cuando lleguen al final de su vida útil. Y es que, después de todo, el cobre de un teléfono inteligente podría terminar formando parte de las tuberías de nuestra casa.

La creciente demanda de cobre en Europa se cubre, cada vez más, con cobre reciclado

La cifra del 44,8% en cuanto al reciclaje de cobre pone a Europa por delante de la media mundial, que se sitúa en el 33,8%. El reciclaje de cobre se ha convertido en una parte importante de la cadena de suministro, al tiempo que garantiza la conservación de los recursos naturales, crea empleo, genera ahorro en los vertederos, y ayuda a incentivar el reciclaje de otros materiales.

En 2010, 2,25 millones de toneladas de cobre fueron reutilizados -un 14% más respecto al año anterior- procedentes en su mayoría de productos reciclados al final de su ciclo de vida útil y de desechos de fabricación que se funden de nuevo en la misma instalación. Este aumento del reciclaje de cobre viene impulsado el uso creciente del metal en la sociedad europea. El cobre es omnipresente y cada vez más necesario para nuestra forma de vida, ya que se encuentra en productos de alta tecnología, instalaciones eléctricas, motores, sistemas de energía solar, edificios inteligentes, etc. Desde mediados de la década de 1960, la demanda mundial de cobre refinado se ha incrementado en más del 250% (de 5 millones a 18 millones de toneladas). La producción minera sigue siendo vital para satisfacer esta demanda creciente. Para asegurar que haya suficiente cobre disponible para satisfacer la demanda de la sociedad en el futuro serán necesarios mayores niveles de recuperación y reciclaje, así como importantes inversiones en minería.

El cobre es 100% reciclable y conserva intactas sus propiedades una y otra vez.
Con un kilo y medio de cobre obtenido a partir de un viejo ordenador, se puede fabricar, por ejemplo, una tubería de 4 metros. Este fenómeno se debe a una de las propiedades clave del cobre: es totalmente reciclable. Si se compara con otros materiales, el cobre puede ser recogido, refundido y reutilizado un número infinito de veces, sin que pierda una sola de sus propiedades. De hecho, en Europa se usa prácticamente la misma cantidad de cobre reciclado que del que proviene de la mina.

Dada la velocidad a la que se consumen en Europa productos de alta tecnología, el reciclaje de los mismos supone obtener una importante reserva de cobre. Un automóvil, por ejemplo, contiene entre 25 y 50 kg de cobre, mientras que un tren de alta velocidad necesita la friolera de 10 toneladas. Su uso en transformadores eléctricos supone un importante ahorro de emisiones de CO2 a la atmósfera: por cada tonelada de cobre utilizado, se evita la emisión de 200 toneladas de CO2 anuales durante toda la vida de esa instalación. Todo este cobre, incluido el que ya ha sido reciclado, será reutilizable una y otra vez. En nuestros hogares, es posible que las tuberías de agua o los tubos y la placa captadora de los paneles solares, estén hechos en su totalidad de cobre reciclado.

FUENTE: www.ecoticias.com