Copenhague y la creación de la mayor burbuja energética de la historia

En estos días hemos leído muchos titulares sobre la cumbre de Copenhague y los compromisos que se espera que salgan de ella. Yo no voy a discutir las conclusiones científicas que llevan a este grupo de naciones a reunirse, pero alerto sobre el plan para la creación de la mayor burbuja energético-financiera de la historia.


Primero se tomará la primera decisión global desde la revolución industrial que no supone una mejora en eficiencia económica. Se trata de intervenir los procesos industriales promoviendo tecnologías más caras, y manejar la política energética mundial desde la ONU, no desde los mercados o los gobiernos soberanos. Ya crearon una “commodity”, el CO2, dióxido de carbono, y le asignaron una oferta y una demanda impuesta. Esa materia prima artificial se dejó cotizar en los mercados con el objetivo de alentar la especulación, esa misma especulación que es tan malvada según nos conviene cuando se trata de oro o petróleo.



Pero el problema es que se dieron cuenta de que lo que esperaban, CO2 a €40-50/tonelada, no ocurrió, dado que, cuando los mercados trabajan suelen reflejar la dinámica de oferta y demanda y los precios a veces caen. Ahora el CO2 (Diciembre 2010) cotiza alrededor de €15 /T. Y el plan no acepta caídas, necesita generar inflación de precio que justifique usar tecnologías alternativas caras. Así, los gobiernos del mundo se reúnen esta semana para a crear un enorme fondo, estimado en mas de 300.000 millones de dólares, financiado con nuestros impuestos, que reavive la burbuja y en el que las leyes de la eficiencia, la oferta y la demanda sean abolidas a favor de un supuesto beneficio climático en 2050. Un chollo.


Los acuerdos esperados se resumen en tres partes. Primero, los países desarrollados se comprometerían a reducir sus emisiones a una cantidad específica (ver grafico).



Segundo, los países en vías de desarrollo se comprometerían a reducir el “crecimiento de emisiones”. Como el lector ya habrá adivinado, la suma de las dos no reducirá las emisiones, las aumenta. ¿Por qué? ¿No hay compromiso de salvar la Tierra? Porque el objetivo no es salvar nada excepto la mega burbuja que quieren crear, que necesita más emisiones para que los países compren CO2 más caro.



Vamos a la tercera. Crear el fondo mencionado para la transferencia y adaptación tecnológica. Permítanme traducir. Estimados amigos de los países en desarrollo, olvídense de crecer utilizando sus recursos naturales a $40/barril y apresúrense a utilizar tecnología extranjera y cara para aumentar su factura energética a $110/barril o más.


En resumen, un fondo controlado desde la ONU por políticos, con ese historial de gestores que tienen, que ordena y decide el desarrollo industrial mundial con un objetivo de beneficio no cuantificable en términos económicos. Que impone a los países en desarrollo tecnologías externas a un precio módico, o gratis para empezar, (como hacen los vendedores de droga para enganchar a sus clientes), para incrementar su dependencia tecnológica. Un fondo que también obligará a pagar, al resto de países, a través de impuestos, la factura de la burbuja de CO2. Una materia prima que negocian los bancos occidentales, que a su vez están controlados en gran parte por…los gobiernos. Negocio bien atado. Y la factura en adquirir créditos de CO2 le va a costar a España, por ejemplo, hasta 3.000 millones de Euros entre 2008 y 2012.


Estoy de acuerdo que las emisiones de CO2 son un problema a solucionar. Estoy convencido de que varias tecnologías renovables van a ser competitivas sin subsidios a corto plazo, y creo firmemente en las empresas que innovan y lideran el proceso de cambio. Pero ese cambio no puede ser dirigido por entes supranacionales. La ley de oferta y demanda, así como las tecnologías innovadoras y eficientes deben ser los ejes de un cambio rentable y eficiente, no impuesto.

FUENTE:www.cotizalia.com