PEDRO CAVADAS, CIRUJANO

Se atreve con las operaciones más difíciles del mundo. Trata a pacientes a los que otros médicos han desahuciado. Y lo que gana se lo gasta en operar de forma altruista en África. Saltó a la fama cuando realizó un trasplante de ambas manos. Su próximo reto: darle un rostro a alguien que lo ha perdido. Conversamos con el doctor Pedro Cavadas.

No hay nada circense en «ese más difícil todavía que practica a diario el doctor Pedro Cavadas (Valencia, 1965). Sencillamente, muy pocos se atreven, quieren y además saben cómo mejorar la vida de pacientes desesperados a los que el resto de la profesión médica ha dado por perdidos. Ha realizado trasplantes de manos, ha recompuesto penes y prepara el primer trasplante de piernas del mundo. Y acaba de recibir la autorización para realizar en el hospital público de La Fe un trasplante de cara. Nos recibe en su clínica vestido con una camisa africana, bermudas y chanclas. «La camisa me la ha regalado un cirujano de Kenia al que hemos preparado durante un año. Es un pacto entre caballeros. La Fundación Pedro Cavadas le paga viaje y estancia a cambio de que a la vuelta desarrolle cirugía reconstructiva, regale todo el trabajo posible y forme a más gente. He ido al aeropuerto a despedirlo a las cuatro de la mañana.» Luego ha estado operando y ha pasado consulta. Muchos días termina de madrugada. Sus hijas (adoptadas de China, de ocho y cuatro años) abren sigilosamente la puerta del despacho y asoman la cabecita durante la entrevista a ver si papá termina de una vez. «Ellas son mi antídoto contra la desesperación o la tristeza de algunos días terribles.


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FUENTE: xlsemanal