ARRANCA LA FÓRMULA 1 ¡Olvídese de los 110 km/h!
 
Número: 1221
Del 20 al 26 de marzo
 
Más adelantamientos, más entradas y salidas de boxes, más circuitos, más velocidad. El campeonato de fórmula 1 más largo y más igualado de todos los tiempos arranca la próxima semana con la intención de hacer historia. Las nuevas normas fuerzan a los equipos a redefinir estrategias, pero entre los aficionados españoles el objetivo está claro: el tercer título de Fernando Alonso. Ahora o nunca

Cinco campeones del mundo en la parrilla y Fernando Alonso obligado a darle un título a Ferrari tras el desastre de la última carrera de 2010. De entrada, la temporada promete. Pero no es solo que sea el campeonato más igualado de los últimos tiempos. Es que la nueva normativa de la competición se ha hecho para garantizar el espectáculo, como no podía ser de otra manera en un gigantesco negocio, el de la fórmula 1, que genera unos beneficios anuales de casi 3500 millones de euros.

Hay cambios importantes en la aerodinámica de los coches, con alerones móviles que permitirán acelerar cuando el rival esté a tiro; el regreso del KERS, un sistema que aporta una potencia extra en las rectas para poder adelantar; y, sobre todo, la llegada de los neumáticos Pirelli -la marca japonesa Bridgestone abandona la competición tras 14 años y 242 grandes premios-, que, aseguran los expertos, va a transformarlo todo, comenzando por el estilo de conducción de pilotos como Alonso, según ha reconocido el asturiano. Como ha podido comprobarse en los entrenamientos de pretemporada, las gomas italianas se degradan a toda velocidad, lo que obligará a entrar con más frecuencia en los talleres y a darle más vueltas que nunca a la estrategia. El sinfín de paradas en boxes significa incertidumbre para el piloto, pero más emoción para el público. «Los Pirelli se desgastan más -señala Alonso-, así que a ver si Ferrari aprovecha la ventaja de que el coche gasta poco neumático.» La Federación Internacional de Automovilismo medita incluso modificar circuitos, eliminando chicanes, para facilitar adelantamientos.

El año 2011 será, además, el del campeonato con más carreras de la historia, veinte -siempre y cuando se consiga celebrar la de Bahréin, a falta de buscarle nueva fecha tras no celebrarse la cita prevista ante la inestabilidad política en el emirato-, y el de la incorporación de la emergente India al mundo de los grandes premios. También será el primer mundial televisado en alta definición y, aunque haya pasado bastante inadvertido en España, el de la llegada de petrodólares latinoamericanos frescos al «gran circo». Hugo Chávez, presidente de Venezuela, y el mexicano Carlos Slim, el hombre más rico del mundo, son, a falta de fichajes de relumbrón -como en 2010, en que la llegada de Alonso a Ferrari y el regreso de Michael Schumacher acapararon la atención en la pretemporada-, las principales incorporaciones que Bernie Ecclestone, el patrón de esta gran empresa, se ha apuntado para esta temporada.

México y Venezuela entran por la puerta grande como patrocinadores de dos equipos históricos -Sauber y Williams-, imponiendo incluso a las respectivas promesas nacionales. A saber: el piloto mexicano Sergio Pérez y el venezolano Pastor Maldonado, niño de los ojos de Chávez. «A través de Petróleos de Venezuela apoyaremos a Pastor Maldonado y a su escudería, para que demuestre lo que vale», aseguró recientemente el autoproclamado líder del socialismo del siglo XXI, mientras el piloto, de 25 años, le correspondía con un: «Patria, fórmula 1, socialismo o muerte: venceremos». La petrolera estatal venezolana invertirá en Williams 180 millones de dólares en cinco años, la mayor inyección de 2011 en el presupuesto de un equipo, seguida de los 15 millones que Telmex, la empresa de Slim, aportará a Sauber este año. Es lo que cuesta ser alguien en el gran escaparate de la F-1, un negocio cada vez más global.

FUENTE: www.xlsemanal.com